lunes, 8 de octubre de 2012

Historia de Chile: "Pueblos Originarios"



Los españoles que llegaron al actual territorio de Chile se encontraron a su arribo con una serie de pueblos, los cuales se diferenciaban unos de otros por poseer marcadas y propias características culturales. Las etnias prehispánicas existentes a la llegada de los conquistadores sufrieron severas transformaciones, debido a la influencia europea (la española, en mayor medida), que llevó a algunas de ellas a la desaparición; sin embargo, sus influencias se pueden encontrar a lo largo y ancho de nuestro país.
A continuación, presentamos los pueblos originarios de Chile más importantes; changos, atacameños, diaguitas, picunches, chiquillanes, pehuenches, puelches, mapuches, huilliches, chonos, cuncos, tehuelches, onas, alacalufes y yaganes.



 Changos.














A pesar de que se conoce poco sobre el origen de los changos, se sabe que geográficamente se ubicaban en la costa norte de Chile, desde el río Loa hasta Coquimbo, aunque se han encontrados vestigios de su presencia en las inmediaciones de la costa de Pichidangui, por los que se les considera una cultura marina. Los changos se organizaban en bandas nómadas que se trasladaban en balsas construidas con cuero de lobo marino. Sus principales actividades económicas eran la caza (lobos marinos, focas, ballenas), la pesca y la recolección de mariscos; para ello fabricaron arpones, anzuelos, flechas y cuchillos, además, de redes a base de fibras vegetales. Los changos, esporádicamente, se refugiaban en las zonas costeras en donde lograron establecer contactos con los pueblos agricultores del Norte Chico (diaguitas); fruto de estas conexiones fue la leve incorporación a su dieta del maíz.



Atacameños.













Los atacameños eran un pueblo agroalfarero que se desarrolló en las cercanías del río Loa y en los oasis del desierto de Atacama. En el plano administrativo y político, los atacameños se organizaron en señoríos conformados por pequeñas tribus que eran independientes entre sí, por lo que nunca lograron constituir un estado centralizado. Debido a las adversas condiciones climáticas para desarrollar la agricultura, los atacameños construyeron complejos sistemas de regadío que les permitían aprovechar a cabalidad los escasos recursos hídricos; a raíz de ello pudieron cultivar maíz, papas, porotos, ajíes y calabazas. Los atacameños, además, practicaron la ganadería de auquénidos como alpacas y llamas; estos últimos animales eran utilizados para formar caravanas y transportar mercancías que intercambiaban con los pueblos del altiplano boliviano y del noroeste argentino. Debido a los frecuentes conflictos que se originaban entre las etnias por el control de los recursos hídricos, los atacameños debieron levantar fortalezas o pucaras para resistir los ataques de pueblos rivales. En el plano religioso desarrollaron cultos a divinidades relativas a la fertilidad y practicaron complejos rituales funerarios. Los atacameños hablaban la lengua cunza, que en la actualidad se encuentra desaparecida. 


 Diaguitas.
















Los diaguitas eran un pueblo agroalfarero que se desarrolló en la zona que corresponde al Norte Chico del país, específicamente en los valles transversales ubicados entre el río Copiapó y el río Limarí, los que se forman por los cordones montañosos que atraviesan el territorio de la cordillera a la costa. Políticamente, los diaguitas se organizaban en señoríos compuestos de varias aldeas autónomas; además, los diaguitas constituyeron las llamadas sociedades duales, en las que cada valle tenía dos señoríos de los cuales el más poderoso era el que se ubicaba valle arriba, puesto que controlaba el flujo de los escasos causes de agua. Su principal actividad económica era la agricultura, aunque también desarrollaron la ganadería del guanaco y las llamas, y en ocasiones, cuando se aproximaban al borde costero, practicaron la pesca; los principales cultivos de los diaguitas eran el maíz, las papas, los porotos, los ajíes y los zapallos. Es preciso señalar, que al igual que los atacameños, contaban con escasos recursos hídricos, por lo que construyeron sistemas de regadío artificial en el interior de los valles. Los diaguitas son considerados grandes artistas, puesto que conocieron y desarrollaron la metalurgia del cobre, aunque se destacaron mayormente en el campo de la cerámica y la textilería, gracias a sus vasijas con forma de pato y a sus elaborados diseños de prendas de vestir. Hablaban la lengua kan kan.

Picunches

Los picunches se ubicaban entre los ríos Aconcagua e Itata; eran tribus de agricultores que se repartían en asentamientos dispersos por el territorio que ocupaban. Su principal actividad económica era la agricultura y cultivaban papas, maíz, porotos y quínoa. Los picunches vivían en rucas, las que eran viviendas construidas con palos y ramas y que no poseían ventanas. En el plano artístico destacaron por desarrollar una alfarería que se supone estaba influenciada por los incas; de hecho, el territorio que habitaban los picunches era la frontera meridional del Imperio Inca. Los picunches, en el ámbito religioso, practicaban el culto a los antepasados o animista; creían en la existencia de una vida después de la muerte. Hablaban la lengua mapudungún.

Chiquillanes

Los chiquillanes eran bandas de cazadores recolectores nómadas, las que deambulaban en las cercanías de la Cordillera de los Andes y que pertenecen al periodo cultural anterior a la adopción de la agricultura (por eso se les llama pre agroalfareros). La dieta de los chiquillanes se basaba fundamentalmente en la caza del guanaco y la complementaban con el consumo de frutos silvestres que recolectaban.

Pehuenches

Los pehuenches eran bandas nómadas de cazadores recolectores que recorrían ambos lados de los faldeos cordilleranos ubicados entre Chillán y Los Ángeles. La lengua de los pehuenches era el mapudungún y se estima que fueron altamente influenciados por los mapuches; de hecho, el principal elemento de su dieta era el piñón, el cual recolectaban de las araucarias. No se conoce desarrollo artístico propio de los pehuenches.

Puelches

Los puelches son otra banda pre agroalfarera que recorría las inmediaciones de la Cordillera de los Andes, desde el sur de Los Ángeles hasta la altura de Osorno. A diferencia de los pehuenches, la base de la alimentación de los puelches era la caza; sus principales presas eran guanacos, zorros y venados. Del mismo modo, los puelches cubrían sus cuerpos con cueros y pieles de los animales que cazaban. Recibieron la influencia mapuche y hablaban el mapudungún, aunque no llegaron a adoptar la agricultura ni el sedentarismo.

Mapuches

Los mapuches son una etnia compuesta por una serie de tribus seminómadas que se hallaban dispersas desde el río Itata hasta las cercanías del río Toltén. En este territorio las tribus mapuches se hallaban organizadas en pequeñas comunidades, las que estaban formadas por extensas familias consanguíneas de aproximadamente 50 miembros; a estas comunidades o clanes se les denominaba lov, y eran conducidos por un lonco. Los clanes o lov, en tiempos de guerra o hambruna, se reunían en una agrupación más grande conocida como levo, la que llegaba a contar con alrededor de 3.000 personas; el levo era dirigido por un cacique que era elegido entre los loncos de cada lov. La base de la dieta mapuche era el piñón, fruto que obtenían mediante la recolección; su alimentación la completaban con el consumo de animales que cazaban como zorros o pumas. Los mapuches hablaban la lengua mapudungún, hecho por el cual a todas las demás etnias que compartían este elemento se les suele considerar mapuches; por ello, para diferenciarlo, a los mapuches en algunas ocasiones se les designa como araucanos, término que fue utilizado por los españoles para denominar al pueblo más numeroso y belicoso que encontraron en Chile.

Huilliches

Los huilliches son otra etnia seminómada que hablaba mapudungún y que tenía a la caza como principal actividad económica; el territorio que ocupaba este pueblo, se halla en la zona comprendida entre el río Toltén y el río Bueno. En el plano sociopolítico, los huilliches se organizaban en cavies o grupos de alrededor de 400 miembros que eran liderados por un lonco. Del mismo modo que los mapuches, poseían la institución del levo y del cacique; cada levo era compuesto por 7 u 8 cavies. Como señalamos, para los huilliches la caza era su medio de subsistencia y por ello, además, usaban prendas fabricadas con cueros y pieles.

Chonos

Los chonos eran bandas seminómadas que vivían entre el Golfo de Penas y la Península de Taitao y uno de sus principales lugares de asentamiento estacional eran las bordes interiores de la Isla de Chiloé; esta zona era recorrida por los chonos en ligeras embarcaciones conocidas como dalcas, las que construían con tres gruesos tablones. Ocasionalmente, cuando las condiciones meteorológicas eran muy adversas, los chonos se establecían en las costas donde construían precarias viviendas con ramas y cueros. Su principal actividad de subsistencia era la pesca y, esporádicamente, explotaban el cultivo de la papa. Los chonos también pertenecían al área lingüística del mapudungún.

Cuncos

Los cuncos son un pueblo de formación tardía que resultó de la fusión entre huilliches y chonos, luego de que los primeros se establecieran en la isla de Chiloé y sometieran a los segundos. Este pueblo estaba organizado en tribus, muy similares a los cavies huilliches. La dieta de los cuncos se nutría del cultivo de la papa y el maíz, por lo que tuvieron la necesidad de levantar aldeas en las costas de la isla. Al igual que sus antepasados, chonos y huilliches, hablaban mapudungún.

Aonikenk (Tehuelches)

Los aonikenk o tehuelches eran bandas pedestres seminómadas que vivían en el territorio que va desde la Patagonia hasta la Tierra del Fuego, y regularmente son incluidos dentro del grupo de pueblos influenciado por los mapuches, debido a que estos últimos solían llamarlos tehuelches; no obstante, se denominaban a si mismos como aonikenk, lo que implica que poseían una lengua propia. Su principal actividad económica era la caza, gracias a la cual se alimentaban con carne de guanacos y ñandúes, a los que cazaban utilizando boleadoras, arcos y flechas. Los aonikenk construían ligeras viviendas con palos y pieles.

Selknam (Onas)

Los selknam u onas eran bandas pedestres que habitaban en gran parte de la Tierra del Fuego, y que basaban su economía en la caza de abundantes guanacos, zorros y aves; sus principales armas fueron el arco y la flecha. La alta disponibilidad de alimentos permitió la subsistencia de una gran cantidad de población. Al igual que los aonikenk, los denominados onas se llamaban a si mismo como selknam y tenían una lengua propia; ello posibilitó que la etnia selknam desarrollara una amplia variedad de mitos y leyendas basadas en sus creencias religiosas. Los selknam vivían en tiendas semicirculares que forraban con pieles y cueros.

Alacalufes (Kaweshkar)

Los alacalufes eran bandas canoeras nómadas que habitaban los archipiélagos, fiordos y canales que hay entre el Golfo de Penas y el Estrecho de Magallanes. Los alacalufes fabricaban canoas con cortezas de árboles y palos, en las que desarrollaban gran parte de su vida cotidiana; ello determinaba que la unidad base de la sociedad kaweshkar fuera la familia, puesto que se trasladaban constantemente. La dieta de los kaweshkar se componía principalmente de mariscos, lobos marinos, nutrias y aves; esporádicamente se establecían en tierra firme, especialmente cuando hallaban cetáceos varados y cubrían sus cuerpos con pieles de animales.

Yaganes

Los yaganes eran un pueblo de bandas nómadas canoeras que habitaban más allá de Tierra del Fuego, en la orilla sur del Canal Beagle y en las islas adyacentes. Su principal actividad económica era la pesca y la caza de animales marinos; de la misma forma que los kaweshkar, los yaganes prácticamente vivían en sus canoas pero a diferencia de ellos, no se vestían con pieles y cueros, por el contrario, los yaganes solían andar desnudos. Otro rasgo particular de este pueblo es el hecho de que sus mujeres eran excelentes buceadoras, además de hábiles artesanas en la construcción de cestos.

martes, 6 de diciembre de 2011

Prehistoria

La prehistoria es, según la definición clásica, el período de tiempo transcurrido desde la aparición del Homo Sapiens hasta la invención de la escritura, hace más de 5000 años (aproximadamente en el año 3.300 A.C). Pero según otros autores se terminaría con la aparición de las sociedades complejas que dieron lugar a las primeras civilizaciones y estados.

Es importante señalar que según las nuevas interpretaciones de la ciencia histórica, la prehistoria es un término carente de real significancia en el sentido que fue entendido por generaciones. Si se considera a la historia tomando la definición de Marc Bolch como el «acontecer humano en el tiempo», todo es Historia existiendo el ser humano, y la Prehistoria podría, forzadamente, solo entenderse como el estudio de la vida de los seres antes de la aparición del primer homínido en la tierra. Desde el punto de vista cronológico, sus límites están lejos de ser claros, pues ni la aparición del ser humano ni la invención de la escritura tienen lugar al mismo tiempo en todas las zonas del planeta.
Por otra parte, hay quienes defienden una definición de esta fase o, al menos, su separación de la Historia antigua en virtud de criterios económicos y sociales en lugar de cronológicos, pues éstos son más particularizadores (es decir, más ideográficos) y aquellos, más generalizadores y por tanto, más susceptibles de proporcionar una visión científica.
En ese sentido, el fin de la Prehistoria y el inicio de la Historia lo marcaría una estructuración creciente de la sociedad que provocaría una modificación sustancial del hábitat, su aglomeración en ciudades una socialización avanzada, su jerarquización, la aparición de estructuras administrativas, de la moneda y el incremento de los intercambios comerciales de larga distancia. Así, no sería muy correcto estudiar dentro del ámbito de la Prehistoria sociedades de carácter totalmente urbano como los incas, mayas o mexicas en América, los gahana o zimbabue en África y los jemer en el sureste asiático, las cuales solamente son identificadas con este período por la ausencia de textos escritos que de ellas tenemos.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Edad antigua



La EDAD ANTIGUA es la época histórica que coincide con el surgimiento y desarrollo de las primeras civilizaciones o civilizaciones antiguas.
El concepto más tradicional de historia antigua presta atención al descubrimiento de la escritura, que convencionalmente la historiografía ha considerado el hito que permite marcar el final de la Prehistoria y el comienzo de la Historia, dada la primacía que otorga a las fuentes escritas frente a la cultura material, que estudia con su propio método la arqueología. Otras orientaciones procuran atender al sistema social o el nivel técnico. Recientemente, los estudios de genética de poblaciones basados en distintas técnicas de análisis comparativo de ADN y los estudios de antropología lingüística están llegando a reconstruir de un modo cada vez más preciso las migraciones antiguas y su herencia en las poblaciones actuales. Finaliza con la caída del imperio Romano en el año 476 dc, Siglo V.
ACONTECIMIENTOS; - El abandono de las tribus pequeñas.
- Creación de grandes ciudades amuralladas.
- Gobierno Central.
- Grandes diferencias sociales.
- División del trabajo.
- Grandes diferencias sociales: Monarcas y faraones, clase alta, obreros y artesanos, campesinos y esclavos.
El acontecimiento q da paso a esta edad es la invención de la escritura.
Sin duda se funda Grecia, china, la civilización inca, azteca
el 1º y 2º guerra medica entre sparta y percia
Rómulo y remo fundan roma
la conquista de Asia y Europa por parte de Alejandro magno
la primera invasión barbará en Dover
nacimiento de Cristo.






La Edad Antigua es la época histórica que coincide con el surgimiento y desarrollo de las primeras civilizaciones o civilizaciones antiguas.
El concepto más tradicional de Historia Antigua presta atención al descubrimiento de la escritura, que convencionalmente la historiografía ha considerado el hito que permite marcar el final de la Prehistoria y el comienzo de la Historia, dada la primacía que otorga a las fuentes escritas frente a la cultura material, que estudia con su propio método la Arqueología. Otras orientaciones procuran atender al sistema social o el nivel técnico. Recientemente, los estudios de genética de poblaciones basados en distintas técnicas de análisis comparativo de ADN y los estudios de antropología lingüística están llegando a reconstruir de un modo cada vez más preciso las migraciones antiguas y su herencia en las poblaciones actuales.1
Sea cual fuere el criterio empleado, coincide que en tiempo y lugar unos y otros procesos cristalizaron en el inicio de la vida urbana (ciudades muy superiores en tamaño y diferentes en función a las aldeas neolíticas), la aparición del poder político (palacios, reyes), de las religiones organizadas (templos, sacerdotes), una compleja estratificación social, esfuerzos colectivos de gran envergadura que exigen prestaciones de trabajo obligatorio e impuestos, y el comercio de larga distancia (todo lo que se ha venido en llamar Revolución urbana);2 nivel de desarrollo social que por primera vez se alcanzó en la Sumeria del IV milenio a. C., espacio propicio para la constitución de las primeras ciudades-estado competitivas a partir del sustrato neolítico que llevaba ya cuatro milenios desarrollándose en el Creciente fértil.3 A partir de ellas, y de sucesivos contactos (tanto pacíficos como invasiones) de pueblos vecinos (culturas sedentario-agrícolas o nómada-ganaderas que se nombran tradicionalmente con términos de validez cuestionada, más propios de familias lingüísticas que de razas humanas: semitas, camitas, indoeuropeos, etc.), se fueron conformando los primeros estados de gran extensión territorial, hasta alcanzar el tamaño de imperios multinacionales.
Procesos similares tuvieron lugar en diversos momentos según el área geográfica (sucesivamente Mesopotamia, el valle del Nilo, el subcontinente indio, China, la cuenca del Mediterráneo, la América precolombina y el resto de Europa, Asia y África); en algunas zonas especialmente aisladas, algunos pueblos cazadores-recolectores actuales aún no habrían abandonado la prehistoria mientras que otros entraron violentamente en la edad moderna o contemporánea de la mano de las colonizaciones del siglo XVI al XIX.
Los pueblos cronológicamente contemporáneos a la Historia escrita del Mediterráneo Oriental pueden ser objeto de la Protohistoria, pues las fuentes escritas por romanos, griegos, fenicios, hebreos o egipcios, además de las fuentes arqueológicas, permiten hacerlo.
La Antigüedad clásica se localiza en el momento de plenitud de la civilización grecorromana (siglo V a. C. al siglo II d. C.) o en sentido amplio, en toda su duración (siglo VIII a. C. al siglo V d. C.). Se caracterizó por la definición de innovadores conceptos sociopolíticos: los de ciudadanía y de libertad personal, no para todos, sino para una minoría sostenida por el trabajo esclavo; a diferencia de los imperios fluviales del Antiguo Egipto, Babilonia, India o China, para los que se definió el impreciso categoría de modo de producción asiático, caracterizados por la existencia de un poder omnímodo en la cúspide del imperio y el pago de tributos por las comunidades campesinas sujetas a él, pero de condición social libre (pues aunque exista la esclavitud, no representa la fuerza de trabajo principal).4
El final de la Edad Antigua en la civilización occidental coincide con la caída del Imperio Romano de Occidente (año 476 -el Imperio Romano de Oriente sobrevivió toda la Edad Media hasta 1453 como Imperio Bizantino-), aunque tal discontinuidad no se observa en otras civilizaciones. Por tanto, las divisiones posteriores (Edad Media y Edad Moderna) pueden considerarse válidos sólo para aquélla; mientras que la mayor parte de Asia y África, y con mucha más claridad América, son objeto en su historia de una periodización propia.
Algunos autores culturalistas hacen llegar la Antigüedad tardía europea hasta los siglos VI y VII, mientras que, la escuela "mutacionista" francesa la extiende hasta algún momento entre los siglos IX y XI. Distintas interpretaciones de la historia ponen el acento en cuestiones económicas (transición del modo de producción esclavista al modo de producción feudal -desde la crisis del siglo III-); políticas (desaparición del Imperio e instalación de los reinos germánicos -desde el siglo V-); o ideológicas, religiosas (sustitución del paganismo politeísta por los monoteísmos teocéntricos: cristianismo -siglo IV- y posteriormente del Islam -siglo VII-), filosóficas (filosofía antigua por la medieval) y artísticas (evolulución)

Edad media



La Edad Media o Medievo es el período histórico de la Civilización Occidental comprendido entre el siglo V y el XV. Su comienzo se sitúa tradicionalmente en el año 476 con la caída del Imperio Romano de Occidente y su fin en 1492 con el descubrimiento de América, o en 1453 con la caída del Imperio Bizantino, fecha que tiene la ventaja de coincidir con la invención de la imprenta (Biblia de Gutenberg) y con el fin de la Guerra de los Cien Años.


Actualmente los historiadores del periodo prefieren matizar esta ruptura entre Antigüedad y Edad Media de forma que entre los siglos III y VIII se suele hablar de Antigüedad Tardía, que habría sido una gran etapa de transición en todos los ámbitos: en lo económico, para la sustitución del modo de producción esclavista por el modo de producción feudal; en lo social, para la desaparición del concepto de ciudadanía romana y la definición de los estamentos medievales, en lo político para la descomposición de las estructuras centralizadas del Imperio romano que dio paso a una dispersión del poder; y en lo ideológico y cultural para la absorción y sustitución de la cultura clásica por las teocéntricas culturas cristiana o islámica (cada una en su espacio).


Suele dividirse en dos grandes períodos: Temprana o Alta Edad Media (siglo V a siglo X, sin una clara diferenciación con la Antigüedad Tardía); y Baja Edad Media (siglo XI a siglo XV), que a su vez puede dividirse en un periodo de plenitud, la Plena Edad Media (siglo XI al siglo XIII), y los dos últimos siglos que presenciaron la Crisis de la Edad Media o del siglo XIV.

Aunque hay algunos ejemplos de utilización previa, el concepto de Edad Media nació como la segunda edad de la división tradicional del tiempo histórico debida a Cristóbal Cellarius (Historia Medii Aevi a temporibus Constanini Magni ad Constaninopolim a Turcis captam deducta (Jena, 1688), quien la consideraba un tiempo intermedio, sin apenas valor por sí mismo, entre la Edad Antigua identificada con el arte y la cultura de la civilización grecorromana de la Antigüedad clásica y la renovación cultural de la Edad Moderna -en la que él se sitúa- que comienza con el Renacimiento y el Humanismo. La popularización de este esquema ha perpetuado un preconcepto erróneo: el de considerar a la Edad Media como una época oscura, sumida en el retroceso intelectual y cultural, y un aletargamiento social y económico secular (que a su vez se asocia con el feudalismo en sus rasgos más oscurantistas, tal como se definió por los revolucionarios que combatieron el Antiguo Régimen). Sería un periodo dominado por el aislamiento, la ignorancia, la teocracia, la superstición y el miedo milenarista alimentado por la inseguridad endémica, la violencia y la brutalidad de guerras e invasiones constantes y epidemias apocalípticas.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Edad moderna

La Edad Moderna es el tercero de los periodos históricos en los que se divide tradicionalmente en Occidente la Historia Universal, desde Cristóbal Celarius. En esa perspectiva, la Edad Moderna sería el periodo en que triunfan los valores de la modernidad (el progreso, la comunicación, la razón) frente al periodo anterior, la Edad Media, que el tópico identifica con una Edad Oscura o paréntesis de atraso, aislamiento y oscurantismo. El espíritu de la Edad Moderna buscaría su referente en un pasado anterior, la Edad Antigua identificada como Época Clásica.
El paso del tiempo ha ido alejando de tal modo esta época de la presente que suele añadirse una cuarta edad, la Edad Contemporánea, que aunque no sólo no se aparte, sino que intensifica extraordinariamente la tendencia a la modernización, lo hace con características sensiblemente diferentes, fundamentalmente porque significa el momento de triunfo y desarrollo espectacular de las fuerzas económicas y sociales que durante la Edad Moderna se iban gestando lentamente: el capitalismo y la burguesía; y las entidades políticas que lo hacen de forma paralela: la nación y el Estado.
En la Edad Moderna se integraron los dos mundos humanos que habían permanecido aislados desde la Prehistoria: el Nuevo Mundo (América) y el Viejo Mundo (Eurasia y África). Cuando se descubra el continente australiano se hablará de Novísimo Mundo.
La disciplina historiográfica que la estudia se denomina Historia Moderna, y sus historiadores, "modernistas" (aunque no deben confundirse con los seguidores del modernismo, estilo artístico y literario, y movimiento religioso (Modernismo teológico), de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX).

Edad contemporanea

Edad Contemporánea es el nombre con el que se designa el periodo histórico comprendido entre la Revolución Francesa y la actualidad. Comprende un total de 222 años, entre 1789 y el presente. La humanidad experimentó una transición demográfica, concluida para las sociedades más avanzadas (el llamado primer mundo) y aún en curso para la mayor parte (los países subdesarrollados y los países recientemente industrializados), que ha llevado su crecimiento más allá de los límites que le imponía históricamente la naturaleza, consiguiendo la generalización del consumo de todo tipo de productos, servicios y recursos naturales que han elevado para una gran parte de los seres humanos su nivel de vida de una forma antes insospechada, pero que han agudizado las desigualdades sociales y espaciales, y dejan planteadas para el futuro próximo graves incertidumbres medioambientales.
Los acontecimientos de esta época se han visto marcados por transformaciones aceleradas en la economía, la sociedad y la tecnología que han merecido el nombre de Revolución industrial, al tiempo que se destruía la sociedad preindustrial y se construía una sociedad de clases presidida por una burguesía que contempló el declive de sus antagonistas tradicionales (los privilegiados) y el nacimiento y desarrollo de uno nuevo (el movimiento obrero), en nombre del cual se plantearon distintas alternativas al capitalismo. Más espectaculares fueron incluso las transformaciones políticas e ideológicas (Revolución liberal, nacionalismo, totalitarismos); así como las mutaciones del mapa político mundial y las mayores guerras conocidas por la humanidad.

domingo, 21 de noviembre de 2010

En comparación al siglo XIX, en el actual siglo XXI… ¿Se han solucionado los problemas de la cuestión social en el país?


Se conoce como cuestión social a un conjunto de problemas que debía enfrentar la población chilena hacia los años 1880 y 1920, estos hacían que la vida cotidiana, sobre todo la del sector popular, ya que eran de clase obrera esforzada y con ingresos monetarios bajos por lo que se veían mas afectados.

De los principales problemas de la época podemos destacar 4 que eran los mas importantes:1) La urbanización acelerada, esto se debía al efecto de la migración campo-ciudad, esta última mencionada no contaba con suficiente “espacio” para alojar a las personas que llegaban a ella.2) El problema del hacinamiento, en una casa vivan demasiadas personas e incluso varias familias por lo que se perdía la privacidad individual de las personas no existía.3) La enfermedades de la época eran la causa de la elevación de la tasa de mortalidad de la población, alguna enfermedades eran el cólera la viruela y la sífilis.4)por ultimo podemos acotar que en aquella época los trabajadores no tenían previsión social, además de esto no había ningún organismo que controlara por ejemplo el trabajo infantil y femenino, cabe también destacar que los salarios eran muy bajos y el aumento de precios en los productos hacia muy difícil la vida de un obrero.

Si analizamos los problemas mencionados anteriormente hay algunos que aun se arrastran a la vida cotidiana actual…Los obreros, mujeres y niños e esa época se organizaban haciendo movimientos a grandes escalas para pedir por ejemplo aumento de salarios y rebaja en las horas de trabajo. Tal vez uno de los movimientos mas importantes fue la Huelga que termino en masacre en la escuela “Santa María de Iquique”, en aquella huelga se movilizaron entre 15 mil y 23 mil personas, las exigencias eran mejoras salariales y mejores condiciones laborales, la gente se movilizo hasta la escuela santa maría, estos fueron amenazados por las autoridades que si no desalojaban la escuela iban a usar la fuerza para sacarlos del lugar. Los huelguistas no hicieron caso a la advertencia y continuaron ocupando el lugar, hasta que el 21 de diciembre del año 1907, tal como se les había dicho se abrió fuego contra ellos. En dicha acción fueron muertos mas de 3 mil personas aproximadamente.

En el relato anterior podemos concluir que la organización del tipo anarquista, por que se busca conseguir algún cambio a través de acciones como en este caso fue una huelga, sin embargo, este no fue el único modo por el cual se intentaron conseguir avances para solucionar los problemas de la cuestión social. Existieron otros movimientos que eran pacíficos en comparación a la anarquía como es el caso del liberalismo laico, este contaba con el apoyo del partido radical, sé postulo a la creación de una legislación adecuada para la sociedad y así mejorar las condiciones de vida de las personas; También actuó la llamada Doctrina social de la iglesia católica que era liderada en ese entonces por el Papa León XIII , estos querían que la relación Trabajador-Empleador fuera buena mutuamente, el empleador le entrega buen sueldo y buenas condiciones a el trabajador, y el trabajador responde haciendo un buen trabajo sin causar molestias a su Jefe.

A través de todas estas movilizaciones podemos notar que en la actualidad, si bien no se han solucionado completamente, los problemas del pasado han evolucionado de manera positiva, por ejemplo los salarios aunque no son muy altos, ahora ya no son con fichas de canje, sí no que es dinero que se puede gastar en cualquier puesto comercial para adquirir un producto eligiendo la oferta mas conveniente. Otro punto fuerte en el que se a avanzado es en el tema de los horarios de trabajo que se han reducido considerablemente desde el 1880 y que además están muy bien distribuidos dentro de la semana para que las jornadas no sean exhaustivas. Las ciudades han crecido bastante en este periodo de tiempo por lo que creo que de alguna manera el problema del hacinamiento esta resuelto casi en su totalidad y por ultimo el tema de las enfermedades, creo que este problema va a existir siempre y nos va a perseguir desde el nacimiento hasta la muerte de una persona ya que los ambientes en los que vivimos siempre están en cambio constante por los que las enfermedades cada vez son mas peligrosas y mortales, pero, en comparación a la antigüedad ahora contamos con mas centros de salud los que hace que las probabilidades de vida de las personas aumenten un par de años mas aunque aun falta mejorar aspectos como la atención de las personas en los hospitales que realmente es muy deficiente.

Al terminar el presente ensayo puedo concluir que como país hemos enfrentado los problemas que se presentan en la sociedad y que se han sabido mejorar las condiciones de vida inmensamente en comparación al año 1880.Tambien al hacer esta investigación cambie de cierta manera la forma de ver a el anarquismo como la respuesta a un cambio ya que sea como sea siempre terminan de mala manera (aunque a veces igual se pueden conseguir algunas cosas) ahora puedo darme cuenta de que las mejores opciones son la corriente socialista y el liberalismo laico. Por que cambian las armas y la violencia por buenas ideas que pueden ser llevadas a cabo de manera pacifica y que además algunas de estas decisiones son de votación popular para que el “pueblo” también quede conforme con las mismas.